viernes, 16 de enero de 2009

Días UAH

La monótona voz de la profesora que, en la pizarra, repasa movimientos rectilineos que a nadie importan por la falsedad y monotonía de una linea recta.
Los alumnos que buscan curvas entre los rectos cuadros azules de las hojas de cuaderno, dejando correr la tinta por la maravillosa estructura, la magia de la capilaridad.
Y sólo él mira por la ventana y se siente sólo porque nadie le escucha hoy. Y tiene ganas de gritar:
-¡Muchacha! El cielo es naranja y morado- y que alguien a su lado vuelva la cabeza y capture el cielo para siempre.
Que alguien capture al cielo para preguntarse el porqué.
Que alguien capture el cielo, simplemente, para admirar su belleza.
A Ángel Luis.

2 comentarios:

Paula dijo...

Supongo que Ángel Luis no tiene blog, pero si lo leyera le parecería precioso

Ángel Luis dijo...

OHHHH
Jo que bonito... casi haces que llore, te aseguro que te ha faltado poco.
En estas cosas se te hecha también de menos, no sólo por la gracietas y comentarios burlescos sino por estas tontás que sólo tú hacias conmigo.

Poca gente vio ese ratillo en el que el cielo tenia esos colores. Ahora como sé más ciencia digo: Poca gente pudo observar esa superposicion de esas ondas planas monocromáticas en el cielo.