lunes, 12 de enero de 2009

Palestina.

Por cada muro un lamento
en Jerusalén, la dorada.
Y mil vidas malgastadas
por cada mandamiento.


Yo soy polvo de tu viento
y aunque sangro de tu herida,
Y cada piedra querida
guarda mi amor más profundo,


No hay una piedra en el mundo
que valga lo que una vida.

Jorge Drexler

3 comentarios:

Marta dijo...

Oh.

Guille dijo...

Hamás y el ejercito de Israel, misma mierda, diferente sabor

Paula dijo...

Pensé que era tuyo e iba a ir a tu casa a proclamarte premio nobel, pero al leer Jorge Drexler...;)Besotes!