domingo, 8 de junio de 2014

Menos psicólogos y más blues.

Mucho se oye hablar en estos tiempos de psicologías, autoayudas, reiki, yoga, meditación y respiraciones que nos hagan la vida más armoniosa, calmada, y feliz. Que hay que evitar el dolor y el sufrimiento. 
Siento si ofendo a alguien pero he de expresar mi absoluto desprecio hacia este compendio de teorías de psicología emocional, que en mi opinión no hacen más que anestesiar nuestro alma humana, anestesiar lo que nos evidencia que seguimos vivos.

Entiéndase alma no como nada místico o religioso, sino como esos sentimientos y sensaciones profundos íntimos y personales que nos hacen ser quien somos cada uno. Esa materia inmaterial de la que se crea el arte. Porque, ¿qué es el arte sino alma volcada en un lienzo, un material o un instrumento?¿Qué es el blues sino el llanto de las guitarras? Evitar el dolor no sirve más que para no apreciar estar vivos. 

¿Y qué si estamos tristes, enfadados o dolidos? ¿Hemos de evitarlo? ¿Hemos de crear una coraza? Yo pido más blues.
Pues sin tristeza no habría blues, sin llanto no habría blues, sin sufrimiento no habría blues. Porque en ese momento jodido y personal, en esa tarde de domingo, en esa rayada mental que te come la cabeza todo puede pasar de la basura al vuelo con blues.



No hay comentarios: